El deseo sexual hipoactivo es un estado reiterado y persistente de  falta de deseo y de fantasías sexuales o de interés por realizar cualquier actividad sexual, en el que la persona que lo padece evita cualquier tipo de contacto sexual.

Supone en muchos afectados una gran preocupación por no poder encontrar, en la mayoría de los casos, una explicación válida a la causa de esa falta de deseo. Esto supone también un gran conflicto personal y de pareja.

Deseo Sexual Hipoactivo (DSH) primario y secundario

Por un lado puede ser una falta de deseo puntual debido a algún motivo, tal como problemas en la pareja, donde se ha sentido con anterioridad el deseo pero no en la actualidad. Es lo que se define como DSH secundario. Pero existe otro tipo de DSH secundario, conocido como circunstancial, en que el deseo se activa con otras mujeres distintas a su pareja habitual, e inclusive, con la masturbación.

Por otro lado, se conoce como DSH primario, a la falta de deseo no producido por una circunstancia sino sufrido durante toda la vida, incluso identificado desde la pubertad en la que ya existía un bajo deseo.

Deseo Sexual Hipoactivo – Causas

Son muchas las causas que pueden dar lugar a este estado. Puede deberse a motivos psicológicos, fisiológicos o incluso ambientales. A continuación detallaremos algunas de ellas:

  • Problemas en la relación de pareja: Sexuales, de comunicación, etc.
  • La calidad de las relaciones sexuales y las habilidades en las mismas
  • Problemas psicológicos como la depresión, la ansiedad, duelos, etc.
  • Problemas de autoestima o de satisfacción corporal
  • Estrés, ansiedad, situaciones problemáticas y preocupaciones
  • Determinados fármacos que disminuyen la libido
  • Desajustes hormonales
  • Problemas de alcohol o drogas
  • Educación restrictiva en la infancia sobre las relaciones sexuales
  • Problemas en el trabajo como posibles despido o situaciones de estrés en los mismos
  • Etapas del propio desarrollo, como puede ser la menopausia

Evaluación y tratamiento del Deseo Sexual Hipoactivo

Dado la diversidad de causas que pueden originar deseo sexual hipoactivoy debido a que el origen del mismo es de distinta índole, para abordar el tratamiento adecuado será necesario llevar a cabo una buena evaluación que descubra cuál es su causa real, pues éste será diferente según el padecimiento sea por un motivo físico como pudiera ser hormonal, psicológico, si el paciente tiene depresión, ambiental, si se trata de un momento estresante para el mismo, etc.

Si la causa quedara justificada por algún motivo psicológico, el abordaje desde la terapia cognitivo conductual está dando grandes resultados.

Debemos saber que la respuesta sexual está dividida en cuatro fases: Deseo, excitación, orgasmo y resolución. El DSH, por tratarse de un bajo apetito sexual, queda enmarcado en la fase 1. Será esta la que se deberá abordar desde la terapia y una vez solucionada, estudiar si existe algún otro problema en las restantes fases.

A modo de conclusión, y como ya se ha especificado anteriormente, el tratamiento a llevar a cabo es diferente en función de la causa. En el caso de que exista algún tipo de trastorno, este deberá ser tratado identificando la manera como le está afectando a la persona en su deseo. Así mismo, son muchos los casos en los cuales se debe aportar información sexual, trabajar miedos o fobias, así como la ansiedad anticipatoria. El trabajo de la comunicación en la pareja y el déficit de habilidades sexuales, en muchos casos, debe ser entrenado.

”Para mayor información, escribanos o llámenos al 305-340-2970 y consulte con nosotros”

Fuente: https://www.psicoadapta.es/blog/deseo-sexual-hipoactivo-dsh/

¿Qué es la identidad de género?

No hay una única forma de ejercer la sexualidad y los afectos, existen otras formas de expresarlos. La identidad de género de una persona puede ser independiente del sexo con el que nació y de su orientación sexual.

Cuando se habla de diversidad sexual se hace referencia a las diferentes formas de expresar el afecto, erotismo, deseo, las prácticas amorosas y sexuales entre las personas; éstas no se limitan a las relaciones de pareja entre un hombre y una mujer, por lo que incluye la heterosexualidad, homosexualidad y bisexualidad. El término diversidad sexual cuestiona la idea de que hay una única forma de ejercer la sexualidad y los afectos, haciendo visible la existencia de otras formas de expresarlos. Incluye también la idea de que la identidad de género de una persona puede ser independiente del sexo con el que nació y su orientación sexual.

La identidad de género es el concepto que se tiene de uno mismo como ser sexual y de los sentimientos que esto conlleva; se relaciona con cómo vivimos y sentimos nuestro cuerpo desde la experiencia personal y cómo lo llevamos al ámbito público, es decir, con el resto de las personas. Se trata de la forma individual e interna de vivir el género, la cual podría o no corresponder con el sexo con el que nacimos.

Si bien existe una diversidad de identidades de género, habitualmente se considera un espectro con dos extremos: la identidad atribuida a las mujeres y la relacionada con los hombres. Sin embargo, debemos recordar que la identidad de género:

  • Es independiente de la orientación sexual e incluye las formas en las que una persona se autodenomina y presenta frente a las demás.
  • Incluye la libertad de modificar la apariencia o la función corporal a través de roles sociales de género, técnicas médicas, quirúrgicas o de otra índole.

¿Qué diferencia hay entre identidad de género y expresión de género?

La expresión de género es “la manifestación externa de los rasgos culturales que permiten identificar a una persona como masculina o femenina conforme a los patrones considerados propios de cada género por una determinada sociedad en un momento histórico determinado”. Por un lado, la expresión de género se refiere a la forma en la que las personas interpretan el género de una persona en particular, sin importar como ella misma se identifique. Por otro lado, la identidad de género alude a la manera en que una persona se asume a sí misma, independientemente de cómo la perciben los demás.

Comúnmente se considera que la expresión de género es un espectro en donde un lado está ocupado por lo femenino, tradicionalmente atribuido a las mujeres, y del otro lado se encuentra lo masculino, habitualmente relacionado con los hombres. Debemos recordar que la expresión de género es independiente del sexo biológico, la identidad de género y la orientación sexual.

¿Qué significa el acrónimo LGBTI?

LGBTI es un acrónimo que se usa como término colectivo para referirse a las personas Lesbianas, Gays, Bisexuales, Trans (el término trans se refiere a travestis, transexuales y transgéneros) e Intersexuales:

Lesbiana. Mujer que se relaciona erótico-afectiva-amorosa-vitalmente con mujeres. Se utiliza como sinónimo de la identidad de las mujeres homosexuales. Es una construcción identitaria y resulta también una manera de autodenominación.

Gay. Expresión alternativa a homosexual, que se prefiere por su contenido político y uso popular. Se utiliza como sinónimo de la identidad de los hombres homosexuales, aunque algunas mujeres también lo utilizan. Es una construcción identitaria y resulta también una manera de autodenominación.

Bisexual. Atracción erótico-afectiva y manera de autodefinición que se dirige hacia hombres y mujeres por igual. Esto no implica que sea con la misma intensidad, al mismo tiempo o de manera indiscriminada.

Travesti. Una persona travesti es aquella que expresa su identidad de género -ya sea de manera permanente o transitoria- mediante la utilización de prendas de vestir y actitudes del género opuesto que social y culturalmente se asigna a su sexo biológico. Ello puede incluir la modificación o no de su cuerpo.

Transexual. Condición humana por la que una persona, habiendo nacido con un sexo biológico determinado, tiene una identidad de género (sexo psicológico) distinta a la que le “corresponde”. La condición de ser transexual no depende de si se realiza o no la reasignación sexo-genérica.

Tránsgenero. Condición humana por la que un persona tiene cualidades y comportamientos de género (el ser masculina o femenina) que no coinciden con su sexo de acuerdo con los patrones sociales y culturales, por lo que se identifica o adopta los del género opuesto. El uso del atuendo del género opuesto es la conducta más ostensible de la transgeneridad.

Intersexual. Se refiere a la presencia en la anatomía de una persona de órganos sexuales que corresponden a características de ambos sexos o estructuras que son difíciles de definir o resultan ambiguas desde la lógica que reconoce sólo dos sexos.

Fuente: https://www.gob.mx/segob/articulos/que-es-la-identidad-de-genero

 

 

 

 

Aunque la situación ha cambiado mucho en los últimos años, todavía queda un largo camino para llegar a la igualdad de género. La sociedad no espera lo mismo, ni ofrece idénticas oportunidades a hombres y a mujeres. Además, se valora de manera más positiva a quienes se ajustan a las expectativas y los roles dominantes.

Luchar contra la violencia de género es cosa de todos y visibilizar la condena a esta lacra social también, por eso, te animamos a participar otro año más en nuestra V Carrera Hay Salida.

Algunos estudios han demostrado que los hombres que despliegan características “masculinas” y las mujeres que exhiben características “femeninas” reciben evaluaciones más positivas que quienes no lo hacen, según explica el informe de la campaña “Muévete por una educación de igualdad”, impulsada por Ayuda en Acción, Entreculturas e InteRed y apoyada por la Agencia Española de Cooperación Internacional al Desarrollo.

Y es que no somos conscientes, pero todos tenemos muy arraigados algunos prejuicios y actitudes machistas que seguimos reproduciendo generación tras generación, seguramente porque es lo que hemos observado einteriorizado desde que éramos pequeñitos. Por eso, la educación es fundamental para romper con estos prejuicios. En casa, los padres son el ejemplo a seguir, y conviene reflexionar sobre los valores que se transmiten a los hijos. Para ello, es útil hacerse preguntas del tipo: ¿Quién toma las decisiones importantes en casa? ¿Cómo se organiza el reparto de tareas? ¿Cómo se resuelven los conflictos?

“Los adultos que rodean a los niños son una fuente de información constante, que es aceptada por ellos sin filtro ni cuestionamiento. De manera silenciosa, los niños y niñas integran todo lo que les llega y lo imitan”, explica Sergio Díez, coordinador de la Escuela de Filósofos de los Colegios Brains. Desde estos centros educativos se sugiere un decálogo de buenas prácticas para padres y profesores que puede ayudar a educar a los más pequeños y a prevenir la discriminación y la violencia de género:

1. Observar y escuchar

Es importante observar cómo se relacionan nuestros hijos con sus compañeros y compañeras, entender qué conceptos manejan.

 

2. Desmontemos los prejuicios

Cuando afirman algo categóricamente hay que responder con una pregunta: ¿por qué? Por ejemplo, si nuestro hijo nos dice que fregar es de mujeres, podemos preguntarle: “¿Por qué es de mujeres? ¿Los niños no tienen manos? ¿Por qué no van a saber fregar?”. Al tratar de razonar el prejuicio, éste acaba autodestruyéndose.

Además, recordemos la discriminación también se produce hacia el género masculino: todavía existe una percepción de los niños deben ser más duros, mientras que las niñas son sensibles. Está peor visto y a muchos chicos se les ridiculiza por llorar, o por mostrar una mayor sensibilidad, y esos son prejuicios que también debemos esforzarnos por desmontar.

 

3. No se puede generalizar

Debemos hacerles comprender que las generalizaciones conducen a error. Cada persona es única e irrepetible, y tiene virtudes, defectos y capacidades propias, independientemente de si es hombre o mujer.

Tenemos características propias que nos vienen dadas por nuestro sexo, pero esto no debería que implicar que tengamos distintas oportunidades o que se espere que nos comportemos de una forma u otra.

 

4. Implicar a los niños y niñas en las tareas del hogar

Asignarles responsabilidades o actividades cotidianas que tradicionalmente han sido consideradas ‘cosas de mujeres’ o ‘cosas de hombres’.

 

5. Compartir la información, debatir con ellos

Es bueno hablar con ellos de la información que reciben en la escuela, en la televisión, de sus amigos… así generamos el hábito de conversar y discutir ideas en casa y fomentamos en los niños el espíritu crítico. Además, nos ayuda a entender cómo son, qué ven, qué piensan y cómo se sienten.

 

6. Comprender nuestras propias limitaciones en cuanto a género

Hemos sido educados en una sociedad que, igual que hoy, pretendía asignar un rol a cada sexo, y por eso nosotros mismos, tanto hombres como mujeres, tenemos interiorizadas algunas actitudes discriminatorias. Es bueno mirarnos con ojo crítico y, de alguna manera, reeducarnos.

 

7. Responde sus dudas

Debemos procurar que el momento de la televisión lo compartan con nosotros, y tenemos que responder a cualquier pregunta que les surja respecto a aquello que están viendo, incluidas las aquellas sobre sexualidad o relaciones entre hombres y mujeres.

 

8. Juegos “unisex”

Muchos juegos tradicionales no necesitan herramientas, ni tienen roles definidos: el pañuelo, la gallinita ciega, el rescate… son divertidos, no entienden de género, ¡y no pasan de moda!

 

9. Da ejemplo

Ellos nos observan y son como esponjas: repiten nuestras palabras e imitan nuestros comportamientos. Ven cómo nos relacionamos con ellos, con nuestra pareja, con nosotros mismos, con el entorno familiar y con la sociedad. Los patrones de comportamiento se heredan, y no es sencillo desligarse de esta influencia familiar. Evitemos roles, tópicos, lugares comunes respecto al género, y dejemos que vayan creando sus propias opiniones desde el respeto y la empatía por lo diferente.

 

10. El aprendizaje nunca se acaba

Para enseñar hábitos, debemos ser nuestra mejor versión posible. Y para ello tenemos que desaprender, criticarnos, ver y comprender la realidad de nuestro entorno y cambiar lo que no funciona.

Correr contra la violencia de género

La III Carrera Hay Salida, organizada por la revista Mía, se trata de correr 6 kilómetros en el madrileño Parque del Retiro, el domingo 12 de junio. El pistoletazo de salida será a las 9.00 h y la meta una buena causa: luchar juntos contra la violencia de género y comprometernos a construir una sociedad libre de violencia contra la mujer. ¿Te unes? Incripción.

Fuente: https://www.serpadres.es/3-6-anos/educacion-desarrollo/articulo/148005-decalogo-para-educar-en-la-igualdad-de-genero

 

El cáncer de mama es el segundo cáncer más frecuente a nivel mundial y el más frecuente en las mujeres, independiente de la localización geográfica y representa el 16% de todos los canceres femeninos. Cada año en las Américas, más de 462,000 mujeres son diagnosticadas con cáncer de mama, y casi 100,000 mueren a causa de esta enfermedad. En Colombia la incidencia del cáncer de mama presentó un incremento en el número de casos diagnosticados, pasando de 46,61 en 2010 a 48,05 por 100.000 habitantes en 2014.

La prevalencia de la enfermedad se ha venido presentando incremento relacionada con la mayor esperanza de vida y aumento en factores de riesgo.

Factores de riesgo

Existen unos factores de riesgo ya establecidos para la enfermedad, aunque en muchas de las mujeres no es posible encontrar ninguno de dichos factores. Dentro de ellos se encuentran: antecedentes familiares de cáncer de mama, mutaciones en los genes BRCA1, BRCA2 y p53; exposición prolongada a estrógenos como una menarquia precoz, una menopausia tardía y un primer parto a edad avanzada; consumo de alcohol, sobrepeso, obesidad, y falta de actividad física. La lactancia materna tiene un efecto protector

Prevención:

Existen varias formas de prevención de la enfermedad. La primera es el control de los factores de riesgo modificables, dentro de la cual se encentran la alimentación saludable, la actividad física, la disminución del consumo de alcohol, control del sobrepeso y la obesidad. La segunda es la detección precoz, que facilita en diagnóstico temprano y con ello mejoría en el pronóstico y la supervivencia.

Mamografía: Debe realizarse en todas las mujeres entre los 50 y 69 años, y con una periodicidad de cada 2 años. Antes de los 50 años solo está indicada en casos especiales en los que los beneficios superen los riesgos.

Para las mujeres que son sintomáticas, independiente de la edad, se utilizan estrategias de diagnóstico como la mamografía o la ecografía

Autoexamen de mama: No está recomendado como una estrategia de tamizaje del cáncer de mama, pero está recomendado en todas las pacientes como método de concientización y autoconocimiento.

Examen clínico: Esta recomendada la realización del examen físico de las mamas por parte del médico general a todas las mujeres a partir de los 40 años, para la detección de lesiones sospechosas.

Diagnóstico:  Dentro de las estrategias para el diagnóstico se incluyen los estudios de imagen mamaria como la mamografía, la ecografía u otras y la realización de análisis específicos mediante toma de biopsias. Se incluyen además otra serie de exámenes principalmente de imagen para valorar la extensión de las lesiones.

Tratamiento: El tratamiento depende del estadio del cáncer al momento del diagnóstico. Dentro de las estrategias terapéuticas se encuentran la cirugía completa o parcial, quimioterapia, radioterapia y otros tratamientos médicos que incluyen medicamentos especiales.

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  1. World Health Organization, International Agency for Research on Cancer. Global Cancer Observatory. Cancer Today. Cancer Fact Sheet: Breast Cancer
  2. GLOBOCAN 2018 (IARC), available from http://gco.iarc.fr/; The World Bank Group Indicators; available from https://data.worldbank.org/indicator/NY.GDP.PCAP.CD
  3. Ministerio de Salud y Protección Social, Colciencias, Instituto Nacional de Cancerología ESE-Fedesalud. Guía de Práctica Clínica para para la detección temprana, tratamiento integral, seguimiento y rehabilitación del cáncer de mama – Actualización, 2016
  4. Instituto Nacional de Cancerología, Manual para la Detección temprana del Cáncer de Mama, 2015

 

Descripción general

La anorgasmia es un término médico para definir la dificultad regular para alcanzar el orgasmo luego de una amplia estimulación sexual. La falta de orgasmos te angustia o interfiere en la relación con tu pareja.

Los orgasmos varían en intensidad, y las mujeres varían en la frecuencia de sus orgasmos y la cantidad de estimulación necesaria para provocar un orgasmo. La mayoría de las mujeres necesitan un cierto grado de estimulación del clítoris directa o indirecta y no alcanzan el clímax solo con la penetración. Además, los orgasmos suelen cambiar con la edad, por problemas médicos o por los medicamentos que tomes.

Si estás a gusto con el clímax de tus actividades sexuales, no hay de qué preocuparse. No obstante, si te preocupa la falta de orgasmos o la intensidad de estos, consulta con tu médico acerca de la anorgasmia.

Síntomas

Un orgasmo es una sensación de placer físico intenso y liberación de tensión, acompañada de contracciones rítmicas e involuntarias de los músculos del piso pélvico. Pero no siempre se ve, ni suena, como en las películas. La forma en que se siente un orgasmo varía entre una mujer y otra y, en una misma persona, puede diferir de un orgasmo a otro.

Por definición, los principales síntomas de la anorgasmia son la incapacidad de tener un orgasmo o largas demoras para alcanzarlo, lo que genera angustia. Pero hay diferentes tipos de anorgasmia:

  • Anorgasmia de toda la vida. Esto significa que nunca sentiste un orgasmo.
  • Anorgasmia adquirida. Esto significa que solías tener orgasmos, pero ahora tienes dificultad para llegar al clímax.
  • Anorgasmia circunstancial. Esto significa que puedes tener orgasmos solo en ciertas circunstancias, como durante el sexo oral o la masturbación, o solo con una pareja determinada.
  • Anorgasmia generalizada. Esto significa que no puedes tener orgasmos en ninguna situación y con ninguna pareja.

Cuándo debes consultar con un médico

Consulta con tu médico si tienes dudas sobre el orgasmo o estás preocupada por tu capacidad para alcanzar el orgasmo.

Causas

El orgasmo es una reacción compleja a varios factores físicos, emocionales y psicológicos. Las dificultades en cualquiera de estas áreas pueden afectar tu capacidad para alcanzar el orgasmo.

Causas físicas

Existe una amplia gama de enfermedades, cambios físicos y medicamentos que pueden interferir con el orgasmo:

  • Enfermedades. Las enfermedades graves, como la esclerosis múltiple y la enfermedad de Parkinson, y sus efectos sobre el bienestar psicológico pueden obstaculizar el orgasmo.
  • Problemas ginecológicos. Las cirugías ginecológicas, como la histerectomía o las cirugías para tratar el cáncer, pueden afectar el orgasmo. Además, la ausencia del orgasmo suele estar acompañada de otros problemas sexuales, tales como la incomodidad o el dolor durante las relaciones sexuales.
  • Medicamentos. Hay muchos medicamentos recetados o de venta libre que pueden inhibir el orgasmo, entre los cuales se incluyen medicamentos para la presión arterial, antipsicóticos, antihistamínicos y antidepresivos (en especial los inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina, ISRS).
  • Alcoholismo y tabaquismo. El consumo excesivo de alcohol puede obstaculizar tu capacidad para alcanzar el clímax. El tabaquismo puede limitar el flujo sanguíneo hacia los órganos sexuales.
  • Envejecimiento. A medida que envejeces, los cambios normales de la anatomía, las hormonas, el sistema neurológico y el sistema circulatorio pueden afectar tu sexualidad. La disminución de los niveles de estrógeno a medida que entras a la menopausia y los síntomas de esta, como los sudores nocturnos y los cambios de humor, puede tener un efecto sobre la sexualidad.

Causas psicológicas

Hay muchos factores psicológicos que cumplen una función en tu capacidad para llegar al orgasmo, incluidos los siguientes:

  • Problemas de la salud mental, como la ansiedad o la depresión
  • Imagen corporal negativa
  • Estrés y presiones financieras
  • Creencias culturales y religiosas
  • Sensación de vergüenza
  • Culpa por disfrutar del sexo
  • Abuso sexual o emocional en el pasado

Problemas en la relación

Los problemas de pareja fuera de la habitación pueden impactar en las relaciones sexuales. Entre los problemas, se pueden incluir los siguientes:

  • Falta de conexión con tu pareja
  • Conflictos sin resolver
  • Comunicación defectuosa sobre las necesidades y preferencias sexuales
  • Infidelidad o falta de confianza
  • Violencia de parejaAnorgasmia en mujeres 12345

Diagnóstico

La evaluación médica de la anorgasmia por lo general consta de lo siguiente:

  • Historia clínica detallada. Es posible que el médico te pregunte sobre tus antecedentes sexuales y quirúrgicos, y tus relaciones actuales. No dejes que la vergüenza te impida dar respuestas honestas. Estas preguntas ayudarán a determinar la causa del problema.
  • Examen físico. Es probable que el médico te haga un examen físico general para buscar las causas físicas de la anorgasmia, como una afección médica. Es posible que el médico también haga un examen del área genital para ver si existe una razón física o anatómica evidente para la falta de orgasmos.

Tratamiento

El tratamiento para la anorgasmia dependerá de la causa de tus síntomas. Puede comprender cambios en el estilo de vida, terapia y medicación.

Cambios en el estilo de vida y la terapia

En la mayoría de las mujeres, una parte esencial del tratamiento incluye la consideración de los problemas de relación y los factores de estrés cotidianos. También es útil entender tu cuerpo e intentar distintos tipos de estimulación sexual.

  • Aprende a entender tu cuerpo. Al entender tu anatomía, y la manera y los momentos en los que disfrutas el contacto puede mejorar la satisfacción sexual. Si necesitas un curso de repaso de anatomía genital, pídele al médico un diagrama o explora tu cuerpo con un espejo.La autoestimulación manual o con un vibrador puede ayudarte a descubrir el tipo de contacto que se siente mejor y puede darte información que puedes compartir con tu pareja. Si no estás cómoda explorando tu cuerpo sola, puedes hacerlo con tu pareja.
  • Aumenta la estimulación sexual. Las mujeres que nunca han experimentado un orgasmo quizás no tengan la estimulación sexual suficiente. La mayoría de las mujeres necesitan estimulación directa o indirecta en el clítoris para alcanzar el orgasmo.El cambio de posiciones sexuales puede producir más estimulación en el clítoris durante la penetración vaginal. Si usas vibradores o tienes fantasías durante las relaciones sexuales puede ayudar a tener un orgasmo.

    En algunos casos, el uso de un dispositivo llamado bomba de vacío clitoriana puede aumentar el flujo sanguíneo y la estimulación. Este es un dispositivo manual que funciona con baterías que cuenta con una taza que se ajusta sobre el clítoris.

  • Busca terapia de pareja. Un terapeuta puede ayudar con los conflictos de la relación que afectan tu capacidad para alcanzar el orgasmo.
  • Prueba con la terapia sexual. Los terapeutas sexuales se especializan en el tratamiento de los problemas sexuales. La terapia a menudo incluye educación sexual, ayuda con las habilidades de comunicación y ejercicios de comportamiento que tú y tu pareja pueden practicar en casa.

Tratamientos médicos

  • Tratamiento de enfermedades de base. Si una afección médica es lo que dificulta tu capacidad para alcanzar el orgasmo, el tratamiento de la causa podría resolver el problema. El cambio de los medicamentos conocidos por inhibir el orgasmo también puede eliminar los síntomas.
  • Terapia con estrógenos para mujeres posmenopáusicas. Si la anorgasmia está asociada con los síntomas de la menopausia, como los sudores nocturnos y los bochornos, la terapia con estrógenos sistémicos (a través de tabletas, parches o geles) puede aliviar esos síntomas y mejorar la respuesta sexual.La terapia local con estrógenos (a través de cremas vaginales o supositorios o anillos de liberación lenta que se colocan en la vagina) puede aumentar el flujo sanguíneo hacia la vagina y mejorar la excitación sexual.
  • Terapia con testosterona. La testosterona tiene un papel en la función sexual femenina, aunque se desconoce su importancia. La terapia de reemplazo de testosterona en mujeres es controvertida y la Administración de Medicamentos y Alimentos (FDA) no la ha aprobado para tratar la disfunción sexual de las mujeres.Además, puede tener efectos secundarios que incluyen acné, exceso de vello corporal (hirsutismo) y alopecia androgenética. Aparentemente, la testosterona es más efectiva en aquellas mujeres con niveles bajos de testosterona causados por la extirpación quirúrgica de los ovarios (ooforectomía).

    Si eliges este tratamiento, el médico debe vigilar sus efectos sobre tu salud.

Medicina alternativa

Los productos naturales, como los que están hechos con L-arginina, se comercializan para mejorar la vida sexual de las mujeres. Sin embargo, estos suplementos no se han estudiado completamente para este uso y no están regulados por la FDA.

Habla con tu médico antes de probar terapias naturales, que pueden causar efectos secundarios e interactuar con otros medicamentos.

Estrategias de afrontamiento y apoyo

La dificultad para alcanzar el orgasmo puede ser frustrante para ti y para tu pareja. Además, concentrarse en el clímax puede empeorar el problema.

La mayoría de las parejas no tiene relaciones sexuales alucinantes y salvajes como aparecen en la televisión o en las películas. Intenta replantear tus expectativas. Concéntrate en el placer mutuo y la intimidad en lugar del orgasmo. Tal vez logres que una meseta de placer sostenido sea igual de satisfactoria que un orgasmo.

Preparación para la consulta

Si la falta de orgasmos a partir de la actividad sexual te angustia, pide una consulta con tu médico de cabecera o tu ginecólogo.

A continuación, te presentamos información que te ayudará a prepararte para la consulta.

Lo que puedes hacer

Haz una lista de lo siguiente:

  • Tus síntomas, cuándo comenzaron y en qué circunstancias ocurrieron
  • Tus antecedentes sexuales, incluidas las relaciones y experiencias desde que comenzaste a tener relaciones sexuales y cualquier antecedente de trauma o de abuso sexual
  • Los trastornos médicos que tengas, incluidas las enfermedades de salud mental
  • Los medicamentos, vitaminas u otros suplementos que consumas, incluidas las dosis
  • Las preguntas para hacerle a tu médico

Para la anorgasmia, algunas preguntas básicas que puedes hacerle a tu médico son las siguientes:

  • ¿Qué puede estar causando mi dificultad para alcanzar el orgasmo?
  • ¿Qué análisis necesito?
  • ¿Qué enfoque de tratamiento recomienda?
  • ¿Existen cambios en el estilo de vida o medidas de cuidado personal que me puedan ayudar?
  • ¿Recomienda que haga terapia?
  • ¿Mi pareja debe participar en el tratamiento?
  • ¿Tiene folletos u otro material impreso que me pueda llevar? ¿Qué sitios web me recomienda?

No dudes en hacer otras preguntas.

Qué esperar de tu médico

El médico podría hacerte preguntas, incluidas las siguientes:

  • ¿A qué edad comenzaste a tener relaciones sexuales?
  • ¿Cuánto tiempo hace que tienes dificultades para alcanzar el orgasmo?
  • ¿Te excitas durante las interacciones sexuales con tu pareja?
  • ¿Sientes dolor durante la penetración vaginal?
  • ¿Cuán satisfecho estás con tu relación actual?
  • ¿Qué tipo de anticonceptivos usas?
  • ¿Consumes alcohol o drogas recreativas? ¿Cuánto?
  • ¿Qué mensajes sobre el sexo recibiste mientras crecías?

Qué puedes hacer mientras tanto

Sé honesto con tu pareja. Continúa la actividad sexual y también explora otras formas de tener contacto íntimo. Cambiar el foco del orgasmo al placer puede ayudar.

»Para mayor información, escribanos o llámenos al 305-340-2970 y consulte con nosotros»

Fuente: https://www.mayoclinic.org/es-es/diseases-conditions/anorgasmia/symptoms-causes/syc-20369422

Cuando escuchamos hablar de prótesis de pene seguro que lo primero que nos viene a la cabeza son esos anuncios para alargar el miembro masculino, pero la realidad es que la gran mayoría de intervenciones que se realizan en esta parte del cuerpo son por motivos de salud.

El motivo principal por el que se implanta una prótesis de pene es la disfunción eréctil refractaria, como explica el urólogo de la Unidad de Andrología del Hospital de Bellvitge, Josep Torremadé. Ya sea porqué el paciente ha sido sometido a una operación de Cáncer de próstata o colorrectal, o porque sufre algún problema orgánico relacionado con la edad, la obesidad o enfermedades como la diabetes o la hipertensión.

El doctor recuerda que esta práctica es siempre “la última opción” tras haber probado tratamientos con fármacos e inyectables: “Tan solo recurrimos a la cirugía cuando han fallado el resto de mecanismos menos invasivos”.

La intervención se realiza en pacientes que muestran problemas de erección y que no pueden mantener relaciones sexuales satisfactorias. Gracias a la prótesis, se recupera la funcionalidad de este órgano.

“A diferencia de otras prótesis que pueden tener una función estética -como puede ser el caso de las prótesis mamarias- la de pene se realiza únicamente por salud, para recuperar una función perdida”, apunta Torremadé, que asimila la funcionalidad de esta prótesis a las de cadera, por ejemplo.

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¿Cómo funciona?

Para implantar estas prótesis se colocan dos cilindros dentro del pene y una bolsa de líquido –que se deja en el estómago- para dar rigidez y laxitud al miembro. El paciente activa y desactiva la prótesis a través de una bomba ubicada en el escroto.

Aspectos positivos para la implantación de una prótesis de pene:

– La sensibilidad no se afecta.

– El orgasmo no se ve afectado, incluso en muchos casos es más placentero debido a la nueva actividad sexual.

– La eyaculación es la misma o en muchas ocasiones mayor, al recuperar el deseo sexual y ser más placentero el acto sexual en sí.

– La forma de orinar no se ve afectada en absoluto.

Además tiene un alto índice de tolerancia y es una de las soluciones de la disfunción eréctil con un mayor grado de satisfacción por parte del paciente.

No confundirlo con un aumento de pene

Como hemos indicado al principio, no se deben confundir las prótesis de pene, con un único objetivo funcional, con los implantes de pene. “No es un aumento de pene, esto se realiza a través de otras técnicas”, avisa el doctor Torremadé.

Fuentes: https://www.lavanguardia.com/vivo/20180412/442425993816/en-que-consisten-protesis-pene.html

http://www.andromedi.com/que-es-y-como-funciona-la-protesis-de-pene-un-solucion-a-la-disfuncion-erectil/

 

Frustración, culpabilidad, depresiónansiedad, baja autoestima e incluso evitar tener contactos sexuales y muestras de cariño con la pareja son algunos de los síntomas que padecen las mujeres que sufren vaginismo. Según estudios recientes publicados por la Sociedad Española de Medicina General, un 12 por ciento de las mujeres españolas se ven afectadas por este trastorno, ya sea en la adolescencia o en la edad adulta, y debido, entre otros factores, a una educación sexual restrictiva o a la influencia social, puesto que la sexualidad sigue siendo actualmente un tema tabú.

El vaginismo es una disfunción sexual femenina caracterizada por la contracción involuntaria de los músculos del suelo pélvico que rodean la vagina, provocando el cierre parcial o total de la misma, lo que origina dolor e imposibilidad a la hora de intentar una penetración. “En caso de que la penetración fuera posible, pero dolorosa, se hablaría de dispareunia”, explica Rebeca Lajos Rañó, psicóloga-sexóloga en Aidé (Sevilla). Esta alteración, también se produce ante el intento de una exploración ginecológica o la inserción de un tampón.

En cuanto a la edad a la que suele aparecer este problema, la experta apunta a la adolescencia, momento en el que por  primera vez la mujer acude a una revisión ginecológica, intenta mantener relaciones de penetración o introducir un tampón. “Estos acciones suelen generar mucha tensión, de manera que la mujer tiende a evitar estas situaciones”, indica Lajos. Sin embargo, si se habla de vaginismo secundario, entendido como el proceso por el cual la mujer después de haber tenido relaciones de penetración durante un tiempo, posteriormente no puede, la edad es más variable.

Vaginismo 12345

Tratamientos del vaginismo

Las causas de este trastorno pueden ser variadas, sin embargo, la experta indica cuáles son algunas de ellas:

  • Las causas físicas, las cuales presentan un 10 por ciento de incidencia, aproximadamente, son:

-Himen rígido.

-Endometriosis.

-Tumores pélvicos.

-Estenosis de la vagina.

Hemorroides.

-Inflamación de la pelvis.

-Carúnculas uretrales.

  • Las causas psicológicas suelen ser las más frecuentes y entre ellas se encuentran:

-La ansiedad anticipatoria ante la penetración.

-Una educación sexual escasa, restrictiva o carente de rigor, basada en mitos, estereotipos, desinformación sexual, etc.

-El miedo al coito y/o el embarazo.

-Haber tenido experiencias sexuales y/o ginecológicas previas negativas.

-Haber sufrido violación, abusos o agresiones.

-Los estados depresivos y/o ansiosos.

-Una autoimagen corporal negativa.

-La hostilidad hacia la pareja.

A pesar de que el tratamiento necesario para acabar con el problema dependerá tanto de su origen, como de las características de cada mujer, se debe actuar a varios niveles, tanto psicológicos, físicos o eróticos, como de pareja. “Se suele trabajar en primer lugar, desdramatizando y desculpabilizando a la paciente y a su compañero sentimental”, explica la sexóloga. A continuación, se llevan a cabo técnicas de relajación, ejercicios de Kegel, trabajo de pensamientos asociados al dolor y la penetración, educación sexual sobre el cuerpo, la desgenitalización de las relaciones y el uso de dilatadores progresivos para la desensibilización a la penetración.

¿Cómo se puede superar este problema en pareja?

Esta alteración tiene una clara repercusión negativa en la dinámica de la relación, al imposibilitar la ejecución de determinadas prácticas sexuales que se consideran habituales o por la inviabilidad de ser padres de forma natural. A estas dos consecuencias, se suma el desgaste que la situación puede suponer para ambos miembros, tanto de forma individual como en conjunto.

La forma de reaccionar de la pareja es fundamental. Si presiona, exige o fuerza, las posibilidades de agravamiento del problema se multiplican”, señala Lajos, quien además añade que “una mala actitud frente a la mujer puede provocar que se pase de un vaginismo a una aversión al sexo”. Para superar este problema es necesario que haya comprensión y paciencia por parte de la pareja. También es indispensable no eludir el trastorno.

Pero, para acabar con este obstáculo es fundamental la participación de ambos, sobre todo, en el momento en el que se acude a un profesional, del cual hay que seguir todas sus recomendaciones. “Con la terapia en pareja suelen obtenerse muy buenas resultados en los tratamientos sexológicos de esta disfunción.” Además, para que el tratamiento no se haga más lento de lo deseable es imprescindible el apoyo y la comprensión mutua, con el fin de aminorar los niveles de ansiedad. La sexóloga recomienda que ante un tratamiento de esta índole lo más apropiado es “esforzarse, pero nunca forzarse”.

fuente: https://cuidateplus.marca.com/sexualidad/femenina/2016/08/10/como-afrontar-vaginismo-causas-soluciones-114037.html