¿Qué es la disfunción eréctil?

La disfunción eréctil (DE) es un problema médico que impide poder tener o mantener una erección suficientemente firme para tener relaciones sexuales satisfactorias. La DE puede ser un problema a corto o largo plazo. Usted tiene DE si

  • logra tener una erección en ocasiones, pero no todas las veces que quiere tener relaciones sexuales
  • logra tener una erección que no dura lo suficiente para que la relación sexual sea satisfactoria
  • no logra tener erecciones en ningún momento

Los profesionales de la salud, como los proveedores de atención médica y los urólogos, pueden tratar la DE. Aunque la DE es muy común, no es una parte normal del envejecimiento. Hable con un profesional de la salud si tiene algún síntoma de DE. La DE puede ser un signo de un problema médico más serio.

Le puede parecer vergonzoso y difícil hablar con un profesional de la salud sobre la DE. Sin embargo, recuerde que una vida sexual saludable puede mejorar su calidad de vida y es una parte importante de su bienestar general. Los profesionales de la salud, especialmente los urólogos, están entrenados para hablar con las personas sobre muchos tipos de problemas sexuales.

¿Hay otros nombres para la disfunción eréctil?

La DE se conoce a menudo como impotencia, pero los profesionales de la salud usan este término menos frecuentemente ya que puede ser confundido con otros significados no científicos de la palabra.

¿Quién tiene más probabilidad de desarrollar disfunción eréctil?

Usted tiene más probabilidad de tener DE si

  • es edad avanzada
  • tiene ciertas enfermedades o condiciones médicas
  • toma ciertas medicinas
  • tiene ciertos problemas psicológicos o emocionales
  • tiene ciertos factores o comportamientos relacionados con la salud, tales como sobrepeso o el consumo de tabaco

¿Cuáles son las complicaciones de la disfunción eréctil?

Las complicaciones de la DE pueden incluir

  • una vida sexual insatisfactoria
  • pérdida de intimidad entre usted y su pareja que puede causar tensiones en la relación
  • depresión , ansiedad  y baja autoestima
  • no poder embarazar a su pareja

La depresión, la ansiedad y la baja autoestima pueden también contribuir a la DE, creando así un ciclo de problemas de salud.Disfunción Eréctil erectil6 300x295

¿Cuáles son los síntomas de la disfunción eréctil?

Los síntomas de la DE incluyen

  • poder tener una erección en ocasiones, pero no cada vez que desea tener relaciones sexuales
  • poder tener una erección, pero no por el tiempo necesario para poder tener relaciones sexuales
  • no poder tener una erección en ningún momento

La DE a menudo es un síntoma de otro problema de salud o de un factor relacionado con la salud.

¿Qué causa la disfunción eréctil?

Muchos factores que afectan su sistema vascular, sistema nervioso y sistema endocrino pueden contribuir o causar la DE.

Aunque usted tiene más probabilidad de tener DE a medida que envejece, la vejez no causa DE. La DE puede tratarse a cualquier edad.

Ciertos problemas médicos y condiciones

Los siguientes problemas médicos y condiciones pueden causar DE

  • diabetes tipo 2
  • enfermedad del corazón y los vasos sanguíneos  (en inglés)
  • ateroesclerosis
  • presión arterial alta
  • enfermedad de los riñones
  • esclerosis múltiple 
  • enfermedad de Peyronie 
  • lesión causada por tratamientos para el cáncer de próstata , incluyendo la radioterapia y la cirugía de la próstata
  • lesión del pene, la médula espinal, la próstata, la vejiga o la pelvis
  • cirugía para el cáncer de vejiga 

Los hombres con diabetes son entre dos y tres veces más propensos a desarrollar DE que los que no la tienen. Lea más acerca de la diabetes y los problemas sexuales y urológicos.

Ciertos problemas psicológicos o emocionales

Factores emocionales o psicológicos pueden empeorar la DE. Usted podría desarrollar DE si tiene uno o mas de lo siguiente

  • miedo al fracaso sexual
  • ansiedad 
  • depresión 
  • sentimientos de culpa relacionados con su desempeño sexual o ciertas actividades sexuales
  • baja autoestima
  • estrés sobre su desempeño sexual o estrés en su vida en general

Ciertos factores y comportamientos relacionados con la salud

Los siguientes factores y comportamientos relacionados con la salud pueden contribuir a la DE

  • fumar
  • consumo excesivo de alcohol
  • uso de drogas ilegales
  • sobrepeso
  • falta de actividad física

 Separe su cita con nuestros especialistas acá  

 

Fuente: https://www.niddk.nih.gov/health-information/informacion-de-la-salud/enfermedades-urologicas/disfuncion-erectil/sintomas-causas

Diferencias entre la respuesta sexual femenina y masculina

Las respuestas sexuales de la mujer son algo menos vulnerables frente a factores negativos como la ansiedad, las drogas y la enfermedad. Las disfunciones orgásmicas en una mujer que, goza de salud y que se excita sexualmente, suelen considerarse de origen psicógeno.

Es difícil valorar los efectos físicos sobre el orgasmo femenino. Arnold Kegel opina que la falta de uso, la debilidad, el escaso tono o la fibrosis de los músculos de la vagina contribuyen a generar una incapacidad para el orgasmo. Por tanto, es cada vez mayor el número de ginecólogos y de sexólogos que tratan los problemas relacionados con el orgasmo recomendando a la mujer que ejercite los músculos pubococcígeos.

¿Qué es la anorgasmia masculina y femenina? ¿Cuales son sus causas?

La anorgasmia es producida principalmente por factores psicológicos y, sólo un 5% se debe a causas físicas u orgánicas.
  • Factores orgánicos: la fisiología del orgasmo es compleja, se deben presentar contracciones de los músculos genitales localizados entre la vagina y el ano. Cualquier patología o traumatismo (mutilación genital) en dicha zona, así como el abuso de drogas, alcohol o, algunos fármacos como antidepresivos o algunos antihipertensivos, pueden desencadenar una inhibición del orgasmo.
  • Factores psicológicos: la falta de orgasmo puede relacionarse con muchos factores vinculados a la relación de pareja como son:
    • Experiencias negativas con la pareja actual o pasadas, experimentando vergüenza, culpa, exceso de estrés, etc.
    • Relaciones sexuales monótonas.
    • Miedo a perder el control sobre sus sentimientos y sobre su conducta.
  • Factores socioculturales:
    • Educación negativa hacia el sexo (como sucio, pecaminoso, etc.)
    • Falsas ideas sobre la sexualidad (mitos sexuales) por una mala educación sexual.

Por último, incluyendo otros temores (a ser lastimada por la penetración, a sentir dolor), la Dra. Helen Kaplan destaca el miedo al éxito, que desgraciadamente ocurre en muchos casos. Según Freud se trata de esas personas que fracasan con el éxito.

La mayoría de estos problemas pueden haber sido originados en la infancia pero otros son más recientes, o situacionales; sin olvidarnos de las causas asociadas a desajustes o desavenencias en la relación de pareja.

Clases de anorgasmia

  • Anorgasmia primaria: la padecen aquellas personas que no han tenido nunca un orgasmo ni a través del coito, ni por masturbación, ni por estimulación directa de su pareja o cualquier combinación de lo mencionado.
  • Anorgasmia secundaria: se presenta cuando después de tiempo de haber tenido orgasmos con normalidad, se dejan de sentir de forma recurrente.
  • Anorgasmia total: incapacidad de alcanzar un orgasmo por ningún método o práctica sexual.
  • Anorgasmia situacional: cuando solo se alcanza el clímax en circunstancias concretas.

Terapias adecuadas

La anorgasmia es una disfunción sexual de buen pronóstico ya que, se cura en un 95%. El tratamiento psicológico, combinado con la terapia sexual, es lo más recomendable.

El primero intenta modificar los problemas causados por los conflictos internos de la persona con respecto a la sexualidad mientras que, el sexólogo orientará a la persona en los modelos sexuales correctos, así como en una serie de ejercicios íntimos para superar la anorgasmia.

Los ejercicios llamados “ejercicios de Kegel” (por su creador el médico Arnold Kegel) tonifican los músculos vaginales. No sólo ayudan a superar la anorgasmia sino que en general sirven para mejorar los orgasmos en mujeres sin problemas sexuales. Son los mismos que se recomiendan antes de dar a luz, también llamados ejercicios de suelo pélvico.

Las llamadas Terapias Sexuales son el eje central del tratamiento de la anorgasmia. El objetivo de la terapia sexual, como explica la Dra. Helen S. Kaplan en su libro*, consiste en permitir que la pareja experimente el desarrollo natural de sus respuestas sexuales, y debe intentar enseñar a los miembros de la pareja sexual a crear un ambiente de amor y paz, y a potenciar la estimulación sensorial y psíquica que puede aumentar y amplificar la dimensión placentera del sexo.

Siguiendo el programa terapéutico, la pareja aprenderá a concentrar la atención en las sensaciones de placer corporal y, en aquellas que se presentan previamente al orgasmo.

El objetivo principal de la terapia es que la mujer pueda obtener placer disfrutando de su cuerpo, así como del de su pareja. Como afirma la Dra. Kaplan: “para funcionar bien sexualmente es preciso que el individuo se abandone a la experiencia erótica”.

 Separe su cita con nuestros especialistas acá  

 

Fuente: https://www.enbuenasmanos.com/que-es-la-anorgasmia-masculina-y-femenina

Bibliografía: Helen Singer Kaplan. La nueva Terapia Sexual,1.Alianza Editorial. 2009.
Javier Akerman. Sexo… ¡Naturalmente! Técnicas, ejercicios y consejos para una sexualidad plena. Ediciones Cydonia. 2010.

Qué es

La disfunción sexual femenina es un trastorno que se produce cuando hay un cambio significativo en el comportamiento sexual habitual de la mujer.

Disminuyen o incluso desaparecen los pensamientos y fantasías sexuales y se posponen o se evitan las relaciones.

Además, existe una incapacidad para disfrutar del coito y esto afecta a la calidad de vida y a las relaciones personales. En general, las cuatro áreas en las cuales las mujeres tienen dificultades son: el deseo, la excitación, el orgasmo y el dolor asociado al coito.

Causas

No se pueden establecer causas generales a esta problemática, ya que la disfunción sexual femenina puede producirse en áreas muy específicas.

Condiciones que provocan la pérdida del deseo

  • Físicas: Las intervenciones quirúrgicas, desajustes hormonales y ciertas enfermedades como la diabetescardiopatíasesclerosis múltiple, enfermedad de Parkinson y la depresión.
  • Otros factores: Los cambios en los métodos anticonceptivos, cansancio, estrés, cambios de humor, obesidad, la relación con la pareja, los episodios sexuales traumáticos y el consumo excesivo de bebidas alcohólicas y drogas, pueden favorecer que pierda el deseo sexual.

Factores que pueden dificultar la excitación

Un problema físico puede dificultar o impedir que esto ocurra si existe algo que interfiera con el flujo de sangre o las terminaciones nerviosas en la zona genital.

Las causas podrían ser la diabetes, enfermedades coronarias o ateroesclerosis.

Otro factor son las lesiones espinales, ya que pueden interferir con los mensajes que se envían desde los órganos genitales al cerebro.

Causas del vaginismo

Sentimientos negativos sobre el sexo y la sexualidad, abuso sexual previo, traumas vaginales (como el parto), un primer coito doloroso, problemas en la relación, miedo a quedarse embarazada o creencias religiosas estrictas, son algunas de las razones que provocan el vaginismo.

Mujer tumbada en la cama  Disfunciones sexuales femeninas disfuncion femenina bn 2Algunas mujeres pueden sentir la falta de deseo en ciertos momentos de su vida, por ejemplo, durante el embarazo y el parto, la lactancia y la menopausia, y en periodos de crisis o enfermedades. 

Síntomas

En términos generales, la disfunción sexual femenina puede tener múltiples causas y diversas formas de presentación, pero sus síntomas son comunes: falta de interés en iniciar o participar en actividades sexuales, falta de receptividad a la actividad sexual y la ausencia de pensamientos sexuales o fantasías.

Prevención

No existen formas concretas de prevenir la disfunción sexual femenina pero, en algunas mujeres, perder peso, dejar de fumar o dormir suficiente puede ayudar a aumentar el bienestar y el interés por las relaciones sexuales.

También es posible que el aumento de la autoestima y la aceptación del cuerpo tal y como es puedan ser de ayuda para evitar posibles problemas en el ámbito sexual.

Tipos

Dentro de la disfunción sexual femenina, existen diferentes tipos que presentan características concretas:

Disfunciones del deseo sexual hipoactivo

Algunas mujeres pueden sentir la falta de deseo en ciertos momentos de su vida, por ejemplo, durante el embarazo y el parto, la lactancia y la menopausia, y en periodos de crisis o enfermedades.

Para otras, esta situación puede volverse crónica.

Trastorno de excitación sexual

Durante la excitación sexual se dan una serie de cambios físicos. El clítoris se agranda debido a la entrada de sangre.

La estructura interna de la vagina también se alarga e hincha en su parte superior para acomodar la penetración. Otro cambio es el incremento de la lubricación de la vagina.

Esto también facilita la penetración y ayuda a evitar cualquier sensación de incomodidad durante el coito. La excitación no sólo es corporal, sino también mental.

Cuando este proceso no se lleva a cabo en el organismo, la paciente sufre un trastorno de la excitación sexual.

Dolor asociado al coito

Los tipos de dolor o dispareunia son:

  • Dispareunia profunda: Las causas principales pueden incluir enfermedades inflamatorias de la pelvis, cirugía ginecológica o pélvica, tumores o quistes uterinos o vaginales y fibroides, endometriosisinfecciones del tracto urinario, falta de lubricación o alguna infección de transmisión sexual.También puede ser la consecuencia de una determinada postura durante el coito en la que la penetración sea mayor.
  • Dispareunia leve: Es común y tiene muchas causas. Los síntomas pueden ser el escozor, ardor, o inflamación e irritación de la zona. Este dolor puede también sentirse en otros momentos además de durante el coito, por ejemplo, al caminar, correr o montar en bicicleta.Cualquier problema dermatológico también puede afectar a la zona alrededor de la vagina, como eccemasverrugaspsoriasis y liquen escleroso, que hace que la piel se retraiga y se haga más frágil.Otras causas pueden ser herpes y úlceras vaginales. La intolerancia a los espermicidas y los condones de látex, así como ciertos jabones, también pueden producir irritaciones.
  • Vaginismo: Suele considerarse una respuesta condicionada y que puede estar relacionada con la anticipación de dolor en el coito.

Diagnóstico

Las pruebas que se realizan para diagnosticar la disfunción sexual femenina, van orientadas a detectar si se debe a causas físicas o psicológicas.

Por ello, se realizarán exámenes para determinar si la paciente padece diabetesinsuficiencia cardiacatrastornos nerviosos o problemas hormonales. Por otro lado, también se estudiará si sufre estrés o ansiedad e, incluso, si consume algún tipo de drogas, ya que éstas pueden disminuir el deseo sexual.

Tratamientos

No hay ningún tratamiento válido y efectivo para todas las mujeres, por tanto, un buen conocimiento de la naturaleza del problema es fundamental para tratar a cada mujer.

El especialista llevará a cabo una revisión de la historia clínica que incluya el aspecto médico sexual y social.

Dependiendo del tipo de problema, puede hacerse un reconocimiento y extraer una muestra de sangre para analizar los niveles hormonales.

Otras pruebas pueden incluir un análisis de orina y medir la tensión arterial, las cuales pueden revelar diabetes o hipertensión, ambas posiblemente relacionadas con la disfunción sexual. Las opciones básicas de tratamiento son las terapias sexual y psicosexual.

Para el tratamiento del vaginismo existen soluciones efectivas. La mayoría incluye el tratamiento por parte de un psicólogo o sexólogo. La terapia sexual ha demostrado gran efectividad en los casos de vaginismo.

Las razones psicológicas que provocan el vaginismo deben ser tratadas también. La terapia puede incluir técnicas de relajamiento, el uso de imágenes visuales, ejercicios de tipo pélvico y programas de comportamiento cognitivo.

Otros datos

¿Qué importancia se debe dar al hecho de no tener orgasmos?

El orgasmo es una experiencia que admite muchas variedades. Cuando ocurre puede ser muy distinto cada vez, incluso en la misma mujer. No se conocen sus motivos. Ser consciente del propio cuerpo y sus respuestas sexuales es algo fundamental para que se produzca.

La incapacidad para alcanzar el orgasmo después de una estimulación sexual apropiada puede ser algo preocupante para una mujer y su pareja. La mujer puede experimentar sentimientos de fracaso e inseguridad y también puede recriminárselo a su pareja.

Pero la detección de la causa del problema puede llevar a la paciente a encontrar una solución eficaz.

 Separe su cita con nuestros especialistas acá  

 

Fuente: https://cuidateplus.marca.com/enfermedades/ginecologicas/disfuncion-sexual-femenina.html

 

Descripción general

«Cistitis» es el término médico para la inflamación de la vejiga. La mayoría de las veces, la inflamación es causada por una infección bacteriana y se llama «infección urinaria». Una infección en la vejiga puede ser dolorosa y molesta, y puede volverse un problema de salud grave si la infección se disemina a los riñones.

Con menos frecuencia, la cistitis aparece como una reacción a determinados medicamentos, a la radioterapia o a irritantes potenciales, como los aerosoles de higiene femenina, los geles espermicidas o el uso prolongado de un catéter. La cistitis también puede aparecer como una complicación de otra enfermedad.

Los antibióticos son el tratamiento frecuente para la cistitis bacteriana. El tratamiento para otros tipos de cistitis depende de la causa de fondo.

Síntomas

Algunos de los signos y síntomas de la cistitis suelen ser:

  • Necesidad imperiosa y constante de orinar
  • Sensación de ardor al orinar
  • Orinar frecuentemente en pequeñas cantidades
  • Sangre en la orina (hematuria)
  • Orina turbia y con olor fuerte
  • Molestias pélvicas
  • Sensación de presión en la parte inferior del abdomen
  • Fiebre baja

Para los niños pequeños, tener nuevos episodios de orinarse accidentalmente durante el día puede ser un signo de infección urinaria. Mojar la cama a la noche cuando están solos probablemente no esté asociado a una infección urinaria.

Cuándo consultar al especialista

Busca atención médica de inmediato si tienes signos y síntomas frecuentes de una infección renal, por ejemplo:

  • Dolor de espalda o lateral
  • Fiebre y escalofríos
  • Náuseas y vómitos

Si tienes la necesidad constante de orinar o dolor cuando orinas durante varias horas o más, o si ves sangre en la orina, llama a tu médico. Si te diagnosticaron una infección urinaria en el pasado y tienes síntomas parecidos a una infección urinaria anterior, llama a tu médico.

Llama a tu médico también si los síntomas de la cistitis reaparecen después de haber terminado una serie de antibióticos. Es posible que necesites otro tipo de medicamento.

Llama al pediatra si tu hijo comienza a orinarse durante el día.

En el caso de los hombres que no padecen otro trastorno, la cistitis es poco frecuente y debe ser investigada por el médico.

Causas

El sistema urinario comprende los riñones, los uréteres, la vejiga y la uretra. Todos ellos son importantes para eliminar los desperdicios del cuerpo. Los riñones, que son un par de órganos con forma de frijoles ubicados hacia la espalda en la parte superior del abdomen, filtran el desperdicio del cuerpo y regulan las concentraciones de muchas sustancias. Los tubos denominados «uréteres» transportan la orina desde los riñones hasta la vejiga, donde se almacena hasta que sale del cuerpo a través de la uretra.

Cistitis bacteriana

Las infecciones de las vías urinarias suelen ocurrir cuando las bacterias que se encuentran fuera del cuerpo ingresan en las vías urinarias a través de la uretra y comienzan a multiplicarse. La mayoría de los casos de cistitis se producen por un tipo de bacteria Escherichia coli (E. coli).

Las infecciones bacterianas de la vejiga pueden aparecer en las mujeres como resultado de las relaciones sexuales. No obstante, incluso las jóvenes y mujeres que no son sexualmente activas están expuestas a infecciones urinarias más leves, ya que la zona genital femenina a menudo alberga bacterias que pueden causar cistitis.

Cistitis no infecciosa

Aunque las infecciones bacterianas son la causa más frecuente de la cistitis, diversos factores no infecciosos también pueden hacer que se inflame la vejiga. Algunos ejemplos son los siguientes:

  • Cistitis intersticial. La causa de esta inflamación crónica de la vejiga, también denominada «síndrome de vejiga dolorosa», es poco clara. La mayoría de los casos se diagnostican en mujeres. La afección puede ser difícil de diagnosticar y tratar.
  • Cistitis inducida por los medicamentos. Ciertos medicamentos, especialmente los de quimioterapia ciclofosfamida e ifosfamida, pueden producir inflamación de la vejiga cuando sus componentes descompuestos son expulsados del cuerpo.
  • Cistitis por radiación. El tratamiento con radiación de la zona pélvica puede producir cambios inflamatorios en el tejido de la vejiga.
  • Cistitis por cuerpos extraños. El uso prolongado de un catéter puede predisponerte a sufrir infecciones bacterianas y daños de los tejidos, dos situaciones que pueden provocar inflamación.
  • Cistitis química. Algunas personas pueden ser hipersensibles a las sustancias químicas que contienen ciertos productos, como los baños de espuma, los aerosoles de higiene femenina o los geles espermicidas, y tener una reacción alérgica que cause una inflamación dentro de la vejiga.
  • Cistitis asociada a otras afecciones. En ocasiones, la cistitis puede aparecer como una complicación de otros trastornos, como la diabetes, los cálculos renales, el agrandamiento de la próstata o las lesiones de la médula espinal.

Factores de riesgo

Algunas personas son más propensas que otras a padecer de infecciones recurrentes de vejiga o de las vías urinarias. Las mujeres son uno de esos grupos. Una razón clave es su anatomía particular. Las mujeres tienen una uretra más corta, lo que acorta la distancia que deben viajar las bacterias para alcanzar la vejiga.

Las mujeres que presentan un mayor riesgo de infección de las vías urinarias son aquellas que:

  • Son sexualmente activas. Como resultado del coito, las bacterias se pueden impulsar por la uretra.
  • Usan ciertos tipos de anticonceptivos. Las mujeres que usan diafragmas presentan mayor riesgo de una infección de las vías urinarias. Los diafragmas que contienen agentes espermicidas aumentan más el riesgo.
  • Están embarazadas. Los cambios hormonales durante el embarazo pueden aumentar el riesgo de una infección de la vejiga.
  • Han experimentado la menopausia. Los niveles alterados de hormonas en mujeres posmenopáusicas se asocian a menudo con las infecciones de las vías urinarias.

Otros factores de riesgo en hombres y mujeres son los siguientes:

  • Interferencia en el flujo de orina. Esto puede ocurrir en enfermedades como piedras en la vejiga o, en hombres, con el agrandamiento de la próstata.
  • Cambios en el sistema inmunitario. Esto puede ocurrir en algunas enfermedades, como la diabetes, infección por VIH o tratamiento oncológico. Un sistema inmunitario debilitado incrementa el riesgo de infecciones bacterianas y, en algunos casos, infecciones virales de la vejiga.
  • Uso prolongado de una sonda en la vejiga. Estas sondas pueden ser necesarias en personas con enfermedades crónicas o adultos mayores. El uso prolongado puede provocar un aumento de la vulnerabilidad de infecciones bacterianas y un daño del tejido de la vejiga.

La cistitis no es frecuente en hombres que no tienen problemas de salud que los predispongan.

Complicaciones

Cuando se tratan rápida y adecuadamente, es poco común que las infecciones de vejiga tengan complicaciones. Pero si no se tratan, pueden convertirse en algo más grave. Las complicaciones pueden ser las siguientes:

  • Infección renal. Una infección de vejiga que no se trata puede convertirse en una infección renal, también denominada «pielonefritis». Las infecciones renales pueden dañar permanentemente los riñones.Los adultos mayores y niños pequeños son los que corren más riesgo de sufrir daño renal debido a infecciones de vejiga, ya que sus síntomas suelen pasarse por alto o confundirse con los de otras afecciones.
  • Sangre en la orina. Cuando tienes cistitis, es posible que tengas células sanguíneas en la orina que solo se ven con un microscopio (hematuria microscópica), lo cual suele resolverse con tratamiento. Si aún hay células sanguíneas después del tratamiento, el médico puede recomendarte ver a un especialista para determinar la causa.La sangre en la orina que puedes ver (hematuria macroscópica) es poco frecuente con la cistitis bacteriana típica, pero es más frecuente con la cistitis inducida por quimioterapia o radiación.

Prevención

Se recomienda tomar jugo de arándanos rojos o tabletas que contienen proantocianidinas para reducir el riesgo de sufrir infecciones de vejiga recurrentes en algunas mujeres. Sin embargo, estudios recientes indican que no es tan efectivo como se pensaba antes. Algunos estudios más pequeños demostraron un pequeño beneficio, pero estudios más grandes no descubrieron beneficios significativos.

Como remedio casero, evita tomar jugo de arándanos rojos si estás tomando el medicamento anticoagulante warfarina  Posibles interacciones entre el jugo de arándanos rojos y la warfarina pueden provocar sangrado.

Aunque estas medidas preventivas de cuidado personal no se estudiaron en profundidad, los médicos algunas veces recomiendan lo siguiente para las infecciones reiteradas en la vejiga:

  • Bebe mucho líquido, especialmente agua. Beber mucho líquido es muy importante si te sometes a quimioterapia o radioterapia, en especial durante los días de tratamiento.
  • Orinar con frecuencia. Evita demorar ir al baño cuando sientes la necesidad de orinar.
  • Sécate de adelante hacia atrás después de evacuar los intestinos. Esto evita que las bacterias de la región anal se extiendan a la vagina y la uretra.
  • Dúchate en lugar de tomar baños en tina. Si eres propensa a sufrir infecciones, ducharte en lugar de tomar baños en tina puede ayudar a prevenir infecciones.
  • Lava suavemente la piel que rodea la vagina y el ano. Hazlo todos los días, pero no uses jabones ásperos ni lo hagas vigorosamente. La piel delicada alrededor de estas zonas puede irritarse.
  • Vacía la vejiga lo antes posible después de tener relaciones sexuales. Bebe un vaso lleno de agua para ayudar a eliminar las bacterias.
  • Evita usar desodorantes en aerosol o productos femeninos en la zona genital.Estos productos pueden irritar la uretra y la vejiga. /

         Separe su cita con nuestros especialistas acá  

 

 

Fuente: https://www.mayoclinic.org/es-es/diseases-conditions/cystitis/symptoms-causes/syc-20371306

El déficit en cantidad y en calidad de sueño es un riesgo subestimado para la salud sexual de muchas personas. Los problemas de sueño son una epidemia y un problema para la salud pública mundial, acarrean problemas generales de salud salud y trastornos del rendimiento mental, entre las que se encuentran las alteraciones en las funciones ejecutivas (la inhibición, la planificación, la flexibilidad cognitiva, la monitorización y la memoria de trabajo), los trastornos afectivos como la depresión y las dificultades atencionales.

También, se asocian a la aparición de enfermedades metabólicas y cardiovasculares, como la diabetes, la hipertensión, la obesidad y aumentan significativamente la aparición de todo tipo de disfunciones sexuales. Todas ellas predisponen a conductas de riesgo y accidentes, con el consecuente deterioro del rendimiento académico y productivo. El desempeño general y sexual empeora con una mayor deuda de sueño acumulada.

A medida que las personas envejecen tienden a empeorar la cantidad y calidad de sueño, por múltiples motivos intrínsecos a procesos biológicos fisiológicos y patológicos, pero también debido a factores extrínsecos como la excesiva carga de tareas y actividades extracurriculares, el distrés y el uso nocturno de medios electrónicos, consumo de cafeína y malos hábitos a la hora de dormir. Un caso extrínseco de interés sucede en personas que realizan turnos laborales nocturnos, porque se deben someter a tiempos inadecuados de sueño y a destiempo que los llevan a una desincronización permanente con el ritmo circadiano.

El promedio de las horas de sueño que necesita un adulto por encima de los 30 años es de 8 horas, aunque hay amplias variaciones individuales, pero en el caso de las alteraciones de sueño, no hay suficiente tiempo para satisfacer las necesidades homeostática. Es importante tener suficiente tiempo de sueño reparador para favorecer el mantenimiento del deseo sexual y las respuestas genitales. La apnea del sueño, por ejemplo, es una enfermedad que causa hipoxia (disminución de la tensión de oxigeno) que hace que sufran múltiples, sobre todo el cerebro. La hipoxia cerebral comúnmente se acompaña de deseo sexual hipoactivo y de trastornos de la excitación en hombres y en mujeres.

Por todo lo anterior, para tirar bien, hay que dormir bien porque es un factor protector para mantener el rendimiento mental y evitar la aparición de enfermedades cardio metabólicas. Al mismo tiempo, para es necesario el control de los factores fisiopatológicos y extrínsecos de la vida moderna que se relacionan directa e indirectamente con la aparición de disfunciones sexuales. Por ello, la educación sobre el sueño saludable es importante para todas las personas que quieren mantenerse sexualmente activas y que quieren prevenir algún tipo de deprivación o trastorno del sueño.

Existe un concepto denominado “higiene del sueño”, el cual de manera general comprende ideas y estrategias para maximizar la cantidad y la calidad del sueño, como aquellas que se enfocan en eliminar los distractores y asegurar un ambiente cómodo y tranquilo a la hora de dormir, que incluye eliminación de ruidos, y luces molestas, control de temperatura, darse un baño antes o realizar ejercicios de estiramiento muscular. Pero cuando existe la sospecha de una patología como la apnea del sueño que complica la situación, es necesario consultar con el profesional de salud para tirar bien.

 Separe su cita con nuestros especialistas acá  

Por: Germán Quiroz, médico especialista en sexología clínica, Universidad de Caldas

Los trastornos de la excitación sexual consisten en la falta de respuesta a la estimulación sexual, mental o emocional (subjetiva), o física (inrgurgitación, cosquilleo o palpitación en la zona genital o humedad vaginal), o ambas.

La depresión, la baja autoestima, la ansiedad, el estrés y los problemas en la relación pueden interferir con la excitación sexual.

Mejorar la relación y el ambiente para la actividad sexual, e identificar lo que estimula sexualmente, son medidas beneficiosas.

En general, cuando se estimula a la mujer, esta se siente excitada sexualmente, mentalmente y emocionalmente. Se pueden experimentar también ciertos cambios físicos. Por ejemplo, la vagina presenta secreciones que proporcionan lubricación (que causan humedad), los tejidos alrededor de la abertura vaginal (labios) y el clítoris (equivalente al pene en los hombres) se inflaman, los pechos se hinchan ligeramente, y en todas estas áreas puede sentirse un cosquilleo.

En los trastornos de la excitación sexual, las formas usuales de estimulación sexual (tales como besar, bailar, ver un vídeo erótico o tocar los genitales) no producen la excitación mental o emocional (subjetiva), física o de ambos tipos.

A veces se producen respuestas físicas, pero la mujer no las nota.

En el trastorno de excitación genital (un tipo de trastorno de la excitación sexual), la estimulación que no implique los genitales (como contemplar un vídeo erótico) hace que la mujer sienta que se excita, pero cuando se estimulan los genitales (incluso durante el coito) no es consciente de ninguna respuesta física o placer físico. Como resultado, la estimulación genital y las relaciones sexuales son insatisfactorias y posiblemente difíciles y dolorosas.

Causas

Los trastornos de la excitación sexual suelen tener las mismas causas que el trastorno de deseo sexual bajo. Por ejemplo, la depresión, la baja autoestima, la ansiedad, el estrés, otros factores psicológicos, los fármacos (como los inhibidores selectivos de la recatapción de serotonina, un tipo de antidepresivos) y los problemas de relación suelen interferir con la excitación sexual. Una estimulación sexual inadecuada o un ambiente inadecuado para la actividad sexual también pueden contribuir a la aparición de estos trastornos.

 

  • El trastorno de la excitación genital tiene muchas causas, como:

 

  • Nivel bajo de estrógenos, como el que se produce después de un parto

 

  • Adelgazamiento y sequedad de los tejidos de la vagina (vaginitis atrófica) después de la menopausia.

 

  • Infección de la vagina (vaginitis) o la vejiga (cistitis).

 

  • Trastornos que causan cambios en la piel alrededor de la abertura de la vagina (vulva), como liquen escleroso.

 

  • Posiblemente una disminución de la testosterona relacionada con la edad.

 

El trastorno de la excitación genital también puede aparecer cuando ciertos trastornos crónicos, como la diabetes o la esclerosis múltiple, lesionan los nervios. La lesión de los nervios supone una disminución de la sensibilidad en la zona genital.

 

Diagnóstico

El diagnóstico se establece según los antecedentes y la descripción que hace la mujer de la alteración. Si la estimulación genital no causa excitación, también se realiza una exploración ginecológica.

 

Tratamiento

  • Algunas medidas generales  pueden ser particularmente útiles, como:

 

  • Mejorar la confianza y la intimidad en la relación de pareja.

 

  • Acondicionar el ambiente para la actividad sexual tan propiciamente como sea posible.

 

  • Ayudar a la mujer a aprender a concentrarse durante la actividad sexual.

 

  • Identificar y comunicar qué estimula, como en el trastorno del deseo sexual bajo

 

Las parejas pueden experimentar con diferentes estímulos, como un vibrador, fantasías o vídeos eróticos. Las parejas también pueden intentar actividades diferentes al coito vaginal. Por ejemplo, pueden hacerse ejercicios de focalización sensorial. En estos ejercicios, los miembros de la pareja se turnan para tocarse mutuamente de maneras agradables. Al principio, ciertas áreas, incluso los genitales, están prohibidas, y el enfoque es una estimulación sensual más que sexual. El receptor guía a su pareja en el tipo de estimulación deseada. Ambos se centran en las sensaciones del momento. Avanzan tocando otras partes del cuerpo sensualmente, y luego sexualmente hasta llegar a la estimulación genital. Estos ejercicios pueden mejorar la relación y disminuir la ansiedad antes de la actividad sexual.

Si es posible se interrumpen los medicamentos que probablemente intervengan en la causa. Cuando la causa son los inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina, puede ser beneficioso añadir bupropión (un tipo diferente de antidepresivo). También puede prescribirse otro antidepresivo.

Si la causa es una vaginitis atrófica o un nivel bajo de estrógenos (por ejemplo, después de la menopausia), suele recomendarse el uso de estrógenosinsertados en la vagina en forma de crema (con un aplicador de plástico), de comprimidos o en un anillo (similar a un diafragma). Sin embargo, si es necesario para aliviar los síntomas de la menopausia (como los sofocos), pueden administrarse estrógenos en forma de parche cutáneo o de gel, o pueden tomarse estrógenos por vía oral. Si las mujeres que tienen útero (las que no se han sometido a una histerectomía) toman estrógenos por vía oral o mediante parche o gel, también reciben un progestágeno (una forma sintética de la hormona progesterona) porque tomar estrógenos solos aumenta el riesgo de cáncer de endometrio.

Otro fármaco útil es la deshidroepiandrosterona (DHEA) administrada en forma de comprimido vaginal cada noche, que aumenta la lubricación, disminuye la vaginitis atrófica y mejora la sensibilidad genital y el orgasmo. Sin embargo, este fármaco todavía está en estudio.

 Separe su cita con nuestros especialistas acá  

 

Por Rosemary Basson, MD, Clinical Professor, Department of Psychiatry, University of British Columbia and Vancouver Hospital; Director, UBC Sexual Medicine Program

Fuente: https://www.msdmanuals.com/es-co/hogar/salud-femenina/disfunci%C3%B3n-sexual-en-la-mujer/trastornos-de-la-excitaci%C3%B3n-sexual

 

Descripción general

La vejiga hiperactiva ocasiona una necesidad urgente y repentina de orinar. Esa necesidad puede ser difícil de controlar, y la vejiga hiperactiva puede llevar a la pérdida involuntaria de orina (incontinencia imperiosa).

Si tienes vejiga hiperactiva, es posible que te sientas avergonzado, te aísles o limites tu vida laboral y social. La buena noticia es que una breve evaluación puede determinar si tus síntomas de vejiga hiperactiva tienen una causa específica.

El tratamiento de la vejiga hiperactiva suele comenzar con estrategias de conducta, como cronogramas para beber líquidos, horarios para orinar y técnicas de contención de la vejiga mediante el suelo pélvico. Si estas estrategias iniciales no son suficientes para controlar los síntomas, hay medicamentos disponibles.

Síntomas

Si tienes vejiga hiperactiva, es posible que:

  • Sientas una necesidad urgente y repentina de orinar que es difícil de controlar
  • Sufras incontinencia imperiosa: la pérdida involuntaria de orina inmediatamente después de la necesidad urgente de orinar
  • Orines con frecuencia, en general ocho o más veces en un periodo de 24 horas
  • Te despiertes dos o más veces durante la noche para orinar (nicturia)

Aunque tal vez llegues al baño a tiempo al sentir la necesidad de orinar, el hecho de tener que orinar imprevistamente con frecuencia o por la noche puede alterar tu vida.

Cuándo consultar al especialista

Si bien la vejiga hiperactiva es frecuente en los adultos mayores, no forma parte del proceso normal de envejecimiento. Si los síntomas te provocan angustia o afectan tu vida, habla con el médico. Existen tratamientos que quizás puedan ayudarte.

Hablar sobre un tema tan privado con el médico tal vez no resulte fácil, pero vale la pena arriesgarse, en especial si los síntomas alteran tu jornada laboral, tus interacciones sociales y sus actividades cotidianas.

Causas

Funcionamiento normal de la vejiga

Los riñones producen orina que va hacia la vejiga. Cuando orinas, la orina sale por una abertura ubicada en la parte inferior de la vejiga y fluye hacia el exterior por un tubo denominado «uretra».

Las mujeres tienen el orificio de la uretra ubicado exactamente arriba de la vagina. Los hombres tienen el orificio de la uretra ubicado en la punta del pene.

Cuando la vejiga se llena, las señales nerviosas enviadas al cerebro finalmente desencadenan la necesidad de orinar. Al orinar, las señales nerviosas coordinan la relajación de los músculos del suelo pélvico y los músculos de la uretra (músculos del esfínter urinario). Los músculos de la vejiga se tensan (contraen) y, de este modo, expulsan la orina hacia afuera.

Contracciones involuntarias de la vejiga

La vejiga hiperactiva se da cuando los músculos de la vejiga comienzan a contraerse involuntariamente aunque el volumen de orina almacenado en la vejiga sea bajo. Esta contracción involuntaria genera la necesidad urgente de orinar.

Existen diversas afecciones que pueden contribuir a causar los signos y síntomas de la vejiga hiperactiva, por ejemplo:

  • Trastornos neurológicos, como los accidentes cerebrovasculares y la esclerosis múltiple
  • Diabetes
  • Medicamentos que causan un aumento rápido en la producción de orina o que deben tomarse con mucho líquido
  • Infecciones agudas de las vías urinarias que pueden ocasionar síntomas similares a los de la vejiga hiperactiva
  • Anomalías en la vejiga, como tumores o cálculos
  • Factores que obstruyen la salida de la vejiga: agrandamiento de la próstata, estreñimiento o cirugías anteriores para tratar otros tipos de incontinencia
  • Consumo excesivo de cafeína o alcohol
  • Deterioro de la función cognitiva debido al envejecimiento, que puede impedir que la vejiga interprete correctamente las señales enviadas por el cerebro
  • Dificultades para caminar, que pueden generar urgencia urinaria si no puede llegar al baño rápidamente
  • Vaciamiento incompleto de la vejiga, que puede ocasionar síntomas de vejiga hiperactiva al quedar poco espacio para almacenar orina

La causa específica de la vejiga hiperactiva puede desconocerse.

Factores de riesgo

Al envejecer, aumenta el riesgo de presentar vejiga hiperactiva. También es mayor el riesgo de padecer enfermedades y trastornos tales como agrandamiento de la próstata y diabetes, que pueden contribuir a otros problemas relacionados con la función de la vejiga.

Muchas personas con deterioro cognitivo (por ejemplo, después de un accidente cerebrovascular o con enfermedad de Alzheimer) tienen vejiga hiperactiva. La incontinencia que se produce a causa de este tipo de situaciones puede controlarse con cronogramas para beber líquidos, horarios y recordatorios para orinar, prendas absorbentes y programas de movimiento intestinal.

Algunas personas con vejiga hiperactiva también presentan problemas de control intestinal; infórmale al médico si ese es tu caso.

Complicaciones

Cualquier tipo de incontinencia puede afectar tu calidad de vida en general. Si los síntomas de vejiga hiperactiva alteran tu vida en gran medida, es posible que, además, padezcas:

  • Sufrimiento emocional o depresión
  • Ansiedad
  • Alteraciones del sueño o interrupción de los ciclos de sueño
  • Problemas de sexualidad

El médico puede recomendarte un tratamiento para las afecciones relacionadas con el fin de determinar si tratar eficazmente una afección relacionada ayudará a mejorar los síntomas urinarios.

Algunas mujeres también pueden tener un trastorno llamado «incontinencia mixta», en el cual se produce incontinencia tanto por urgencia como de esfuerzo. La incontinencia de esfuerzo es la pérdida de orina al hacer un esfuerzo físico o presionar la vejiga, por ejemplo durante actividades como correr o saltar. Es probable que el tratamiento de la incontinencia de esfuerzo no ayude mejorar los síntomas de vejiga hiperactiva.

En las personas mayores, puede darse una combinación frecuente de problemas para almacenar orina en la vejiga y para vaciarla. La vejiga puede ocasionar mucha urgencia e incluso incontinencia, pero no se vacía correctamente. Un especialista puede ayudarle con esta combinación de problemas de la vejiga.

Prevención

Las siguientes opciones de estilo de vida saludable pueden reducir el riesgo de padecer vejiga hiperactiva:

  • Mantén un peso saludable.
  • Realizar actividad física y ejercicio diariamente con regularidad.
  • Reducir el consumo de cafeína y alcohol.
  • Dejar de fumar.
  • Controlar las enfermedades crónicas, como la diabetes, que pueden contribuir a los síntomas de vejiga hiperactiva.
  • Aprender dónde están ubicados los músculos del suelo pélvico y fortalecerlos mediante la realización de los ejercicios de Kegel: tensiona (contrae) los músculos, mantén la contracción durante dos segundos y relaja los músculos durante tres segundos. Aumenta gradualmente el tiempo hasta mantener la contracción durante cinco segundos y, luego, diez segundos por vez. Realiza tres series de diez repeticiones por día.

 Separe su cita con nuestros especialistas acá  

 

Fuente: https://www.mayoclinic.org/es-es/diseases-conditions/overactive-bladder/symptoms-causes/syc-20355715